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DESDE QUE NACEN
HASTA QUE MUEREN LAS DAMAS SON SOMETIDAS A UN SIN FIN DE
RESTRICCIONES
Tabúes acechan a indígenas
de las etnias waraos
Embarazadas no pueden mirar con desprecio a la gente
Durante la gestación se les prohíbe bañarse en el río
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Pocas personas conocen la sacrificada vida de las mujeres Warao y su
afán por mantener y defender sus derechos, desde que nacen hasta que
mueren, dentro de una cultura donde predominan los tabúes.
La mayoría de los tabúes femeninos están íntimamente relacionados con
la menstruación.
Pues existe el convencimiento de que la sangre menstrual es impura y,
al mismo tiempo, es portadora de vida, lo que la hace sumamente
peligrosa, ya que tienen la creencia de que contiene componentes
mágicos y propiedades sustanciales que pueden producir la muerte.
Durante
el período prenatal, por mencionar otro ejemplo, una vez que la
mujer tiene la certeza de haber quedado embarazada comienzan para
ella una serie de limitaciones y prohibiciones que, según sus
tradiciones, de no cumplirlas, generarán desgracias para ella, su
familia y el hijo que lleva en el vientre, señaló la antropóloga
Cecilia Ayala, subdirectora del Instituto Caribe de Antropología y
Sociología, Icas, quien realizó un trabajo de investigación sobre
la enculturación femenina entre los warao del caño Winikina del
estado Delta Amacuro y escritora del libro "Hijas de la Luna".
Uno de los vetos, es el no mirar con curiosidad o desprecio a otra
persona o animal que padezca deformidades corporales ya que, de
ser así, el hijo nacerá con estos mismos defectos.
Asimismo,
la gestante tampoco puede bañarse en el río, o se expondrá a ser
perseguida por los entes mitológicos del mundo acuático, desde
donde salen para atacar a las mujeres menstruantes y embarazadas.
"A primera vista, su vida parece muy simple, pero, en el fondo,
está llena de contenido y revela una gran riqueza de conocimientos
y agentes ordenadores ancestrales que sustentan los preceptos que
rigen su sociedad y dictan normas de comportamiento de su coti
dianidad", dijo.
No todo es malo. La mayoría de las jóvenes, tal y como sucede en
la sociedad actual, escogen la pareja con la cual desean compartir
su vida. Cuan do llega el momento de formalizar el noviazgo y
prepararse para el matrimonio, el novio sólo comunica a los padres
de la muchacha y al grupo familiar su decisión.
Lo más deseable para los warao, es que toda mujer antes de
encontrar pareja y formar una familia espere unos años después de
su desarrollo físico.
Esto garantiza la manutención de los hijos desde el momento que
nacen hasta cuando éstos se casen.
"A partir de entonces dejan de ser una carga económica para sus
padres y pasan a convertirse en una ayuda constante y
estabilizadora del núcleo familiar", comentó la antropóloga.
Hijas de la luna
La obra de Cecilia Ayala y
Werner Wilbert es el producto de investigaciones de campo que los
autores realizaron sobre la vida de la mujer warao durante cuatro
años y recopilados en el libro "Hijas de la luna".
La importancia de la misma viene dada, por la relevancia que tiene
esta etnia para explicar su historia.
A lo largo de sus 10 capítulos distribuidos en 294 páginas, los
lectores podrán conocer un poco más acerca de la vida de estas
mujeres. Ilustraciones, cuentos, mapas y tablas, más conclusiones
y comentarios finales de antología, fueron algunos de los
argumentos válidos para que este libro recibiera el Premio
Municipal de Periodismo Literario 2001.
TRADICIONES
Infertilidad Cuando una mujer no ha podido concebir un hijo
después de cierto tiempo de casada, los sentimientos de culpa,
miedo y desconsuelo, comienzan a manifestarse, pues usualmente se
les mira con recelo por tener una "sangre débil". Es momento para
que intervengan las yerbateras.
Divorcio Es un hecho fácil de resolver, salvo sus excepciones. La
madre es la que se queda a cargo de los hijos. El hombre se marcha
del hogar. La causa principal de las separaciones son los
matrimonios arreglados. Si la mujer está embarazada al momento del
divorcio, el hijo será del próximo con quien se case.
Infanticidio Es normal que las warao dejen morir al hijo no
deseado o nacido con alguna anomalía. El exceso de hijos varones
también es causa de infanticidio.
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